Valente de la Cruz Alamar fue un destacado Líder Agrarista, Profesor y Político
Valente de la Cruz Alamar
Valente de
la Cruz Alamar (1894–1926)
fue un destacado líder agrarista, profesor y político en la región de la Costa
Grande de Guerrero, México. Su vida estuvo marcada por su compromiso con los
derechos campesinos y su lucha por el reparto agrario, lo que lo convirtió en
una figura emblemática en la historia del movimiento agrario en el estado. A
continuación, se presenta una síntesis de su biografía basada en la información
disponible:
Datos
biográficos
Nacimiento: 21 de mayo de 1894, en San Luis La
Loma, municipio de Tecpan de Galeana, Guerrero.
Fallecimiento: 14 de septiembre de 1926, fusilado
arteramente.
Padres: Catarino de la Cruz y María de Jesús
Alamar.
Formación
académica
Valente
realizó sus primeros estudios en una escuela particular de su pueblo natal.
Posteriormente, tras un accidente en el que involuntariamente causó la muerte
de un compañero de clase, fue enviado a vivir con la familia Acosta Berdeja,
quienes lo inscribieron en la Escuela Primaria Hermenegildo Galeana.
Gracias a su dedicación e inteligencia, fue nombrado subdirector y, más tarde,
director de este plantel.
En 1918,
contrajo matrimonio con Romanita Acosta, hija de su protector Evaristo Acosta.
Carrera como
líder agrarista
Valente de la
Cruz se destacó como uno de los principales líderes del movimiento agrarista en
la Costa Grande de Guerrero. Inspirado por las ideas de Juan R. Escudero y
otros revolucionarios sociales, organizó al campesinado para luchar por la
restitución de tierras y mejores condiciones de vida. Algunos hitos importantes
de su trayectoria incluyen:
Organización del
Partido Obrero de Tecpan:
En 1920, tras
escuchar un discurso de Juan R. Escudero, Valente se convirtió en un líder
natural del movimiento agrarista en Tecpan. Fundó el Partido Obrero de
Tecpan, inspirándose en el modelo del Partido Obrero de Acapulco.
Lucha contra los
terratenientes:
Valente organizó a
los campesinos para enfrentarse a los grandes terratenientes de la región, quienes
controlaban vastas extensiones de tierra. Su activismo le valió la enemistad de
los hacendados locales, quienes lo acusaron de ser un agitador comunista.
Rebelión armada:
En 1923, debido a
las amenazas contra su vida, Valente tuvo que abandonar Tecpan. Se dirigió a
Tenexpa y luego a Nuxco, donde reunió a un grupo de hombres armados para
defender a los campesinos. Desde entonces, lideró una lucha armada en defensa
de los derechos agrarios.
Relación
con el gobierno federal
Valente buscó
el apoyo del presidente Álvaro Obregón para resolver los problemas agrarios en
la región. Durante una visita a la Ciudad de México, logró entrevistarse con
Obregón, quien le otorgó 60 máuseres, 25 mil cartuchos y rifles 30-30,
además del nombramiento de General en Jefe de las Fuerzas Regionales del Sur.
A pesar de
este reconocimiento, Valente siempre mantuvo su independencia y siguió luchando
por los intereses de los campesinos.
Participación
en la rebelión delahuertista
Durante la
rebelión delahuertista de 1923–1924, Valente se unió al gobernador Rodolfo Neri
para defender el gobierno constitucional. Participó en varias batallas clave,
incluyendo la defensa de Petatlán contra las fuerzas rebeldes encabezadas por
el mayor Juan S. Flores. Su valentía y liderazgo fueron reconocidos por Neri y
otros líderes del momento.
Gobierno
municipal de Tecpan
En 1925,
Valente fue electo presidente municipal de Tecpan. Durante su breve
administración, trabajó para mejorar la infraestructura local y promover el
bienestar de los habitantes. Nombró como secretario a Enrique G. Pegueros.
Muerte y
legado
El 14 de
septiembre de 1926, Valente de la Cruz fue traicionado y fusilado por sus
enemigos políticos. Su muerte fue un golpe para el movimiento agrarista, pero
su legado perduró como un ejemplo de lucha y sacrificio en favor de los
campesinos.
Valente de la
Cruz Alamar es recordado como uno de los líderes más importantes del movimiento
agrario en Guerrero. Su trabajo sentó las bases para el reparto agrario que se
consolidaría en décadas posteriores bajo el gobierno de Lázaro Cárdenas.
Reconocimientos
Aunque su
vida fue truncada prematuramente, Valente de la Cruz sigue siendo una figura
venerada en la Costa Grande de Guerrero. Su nombre aparece en diversas
publicaciones históricas y su labor ha sido objeto de estudio por
investigadores y escritores locales.
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